¿Es el fin del diseñador profesional?

Diseño gráfico profesional
Una persona observando un tablero con papeles y diagramas

La aparición de innumerables editores y herramientas nos hace reflexionar que cualquiera puede hacer diseño.

Así tan fácil como arrastrar y soltar, un click por aquí y otro por allá y ¡Voilá! diseño terminado. Editores, efectos, filtros, todo al alcance de la mano.

Pero entonces ¿el diseñador gráfico se quedó sin trabajo? Todo lo contrario.

Nada más sano y productivo es que el público en general tenga acceso a las herramientas que usamos los diseñadores todo el tiempo. Aún con la ayuda de editores del tipo Canva o Crello, el usuario comprenderá que hacen falta mucho más que buenas herramientas para ser diseñador.

El «hágalo usted mismo» termina desnudando la necesidad de buscar a un experto para lograr un diseño profesional.

Hay cuestiones que no se consideran a la hora de realizar un diseño desde el plano de un usuario común. Por ej. que el mismo esté preparado para reproducirse en diversos medios, digitales o impresos.

Los formatos compatibles para distribuir el material tampoco son contemplados.

La mayoría de estos diseños terminan siendo casi a voluntad de los creadores del software. Difícilmente su creador podrá volver atrás para corregir detalles porque casi no se explicará cómo llegó a esa versión final de su creación.

Por supuesto que muchas personas pueden aprovechar estos editores de manera satisfactoria. Descubrir dones que no conocían a la hora de realizar un proyecto.

Además, los editores no son rivales del profesional, podemos ver en ellos cuales son las tendencias para aplicarles nuestra impronta. Inclusive vienen bien para «aflojar la mano» cuando las ideas no nos fluyen.

Sin dudas un gran porcentaje del público que asiste a estos editores verá que no está hecho para eso, desistirá y vendrá convencido de contratarnos para lograr un resultado profesional y efectivo.

En conclusión, bienvenidas las herramientas de diseño «drag & click», los editores ingeniosos y todo lo que aparezca en nuestro rubro. Recordemos el dicho popular: lo que no te mata, te fortalece…

Si sos un diseñador como yo y llegaste a este post preocupado por la competencia «virtual», espero haberte levantado la moral.

Pero si sos una persona que necesita realizar un diseño profesional y te cansaste de experimentar, te recomiendo leer ¿En qué puedo ayudarte? y ¿Cómo puedo ayudarte?

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