Red de pesca

Logotipos de Facebook, Twitter, e Instagram en etiquetas de precios

El hit del momento son las redes sociales. En aparente competencia, ya que muchas parecen rivales pero pertenecen al mismo dueño, todas buscan ser la que consiga mayor preponderancia en la web.

Cada una de las redes sociales ofrece su toque distintivo y al mismo tiempo, copia las características que destacan a las demás.

Las más importantes por su permanencia en el tiempo es, sin dudas, Facebook.

Ha ido superando sistemáticamente todos los obstáculos que se le presentaron: críticas, protestas, competidores, etc.

Cada vez que se presagia su muerte, se reinventa y sale a flote con mayor potencia. En 2018 superaba los 2.200 millones de usuarios en el mundo (Fuente Wikipedia).

Igualmente este artículo no está destinado a analizar las métricas de Facebook y otras redes. Existen cientos de páginas que tratan seriamente estos temas.

La idea es volcar cierta reflexión sobre el alcance de las redes sociales y cómo sacarle provecho para difundir nuestra propuesta comercial o negocio.

El comentario es que «cada vez más gente vende en internet a través de las redes» y es cierto ¿Pero cómo lograr ser integrante de este afortunado grupo de vendedores?

No hay fórmulas mágicas que nos garanticen el éxito. A mi criterio hay un solo camino a seguir: el del trabajo. Crear un perfil en Instagram o una página en Facebook son los puntos de partida, pero luego hay que atenderlas tal como haríamos con cualquier negocio.

Nuestra presencia

Apuntemos a dos redes que se complementan porque son del mismo dueño: Facebook e Instagram. Debemos crear un usuario en cada una. Cuidado en este paso, conviene crear un perfil para nuestro negocio, no personal.

Con la cuenta de Facebook creada, podemos abrir una página, que no es lo mismo que el perfil de usuario normal. Las páginas están destinadas a promocionar actividades no personales. Son ideales para montar un negocio on-line en redes sociales.

Debemos diseñar con cuidado la apariencia de esta página. Si ya tenemos un sitio web, podemos imitar su estilo. En la imagen de perfil colocamos el logo de la empresa o negocio. Como imagen destacada podemos colocar nuestros productos destacados o alguna imagen que de a entender nuestro rubro principal.

Si bien no voy a detallar todas las funciones que nos ofrece la página de Facebook (trataré en detalle este tema en un próximo artículo «paso a paso») hay que destacar en el menú de configuración la opción de vincular nuestra cuenta de Instagram.

Ahora vamos a la otra red: Instagram. También creamos nuestro usuario con gráficas similares a la página de Facebook y nuestra web (si la tuviéramos).

Busquemos de usar el mismo nombre en ambas redes, además de los colores e imágenes. Debemos facilitar la asociación a quienes nos encuentren en las redes. Que nos reconozcan por el logo, nombre, colores, etc. Es muy importante este punto.

Ya tenemos todo creado y emparejado. Llegó la hora de planificar. Sí, incluso antes de comenzar a crear los perfiles, debemos tener un plan de ejecución porque sino caeremos en el error de que pasemos tiempo sin publicar contenido, algo vital para nuestro progreso.

Acá dejamos esta introducción al tema. Próximamente seguiré desarrollándolo para ayudarlos a encarar su negocio en internet o a aumentar las ventas por el mismo medio.

Recuerden que, si no se animan a hacerlo por motus propio, pueden consultarme o solicitar presupuesto para encarar sus perfiles sociales o una página web.

¡Hasta la próxima!

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